La Audiencia Nacional condenó a Luis Rubiales por un delito
de agresión sexual, imponiéndole una multa de 10.800 euros y una orden de
alejamiento que le prohíbe acercarse a menos de 200 metros de Hermoso o
comunicarse con ella durante un año. Además, se le ordenó indemnizar a la
futbolista con 3.000 euros por daños morales. El tribunal consideró probado que
el beso fue no consentido y tuvo una connotación sexual, otorgando plena
credibilidad al testimonio de Hermoso. La defensa de Rubiales argumentó que el
acto fue consensuado, presentando pruebas como una lectura de labios, pero
estas no fueron suficientes para contrarrestar la evidencia presentada por la
acusación.