Si has
recibido una
sentencia condenatoria de prisión
menor a dos años, existe la posibilidad de no ingresar en prisión
siempre que cumplas ciertos requisitos. Esto está regulado en el artículo 80
del Código Penal español, que permite la suspensión de la pena bajo
determinadas condiciones:
Requisitos principales para la suspensión
1.
Que no tengas
antecedentes penales en España. Si es tu
primera condena y no has sido juzgado antes por otro delito, esta es una de las
condiciones más favorables para solicitar la suspensión.
2.
Que la pena sea
inferior a 2 años. Por lo general, las penas
que superan este tiempo no pueden ser suspendidas.
3.
Que se hayan
cumplido las obligaciones civiles derivadas del delito. Esto implica haber indemnizado a las víctimas o haber cumplido con las
obligaciones económicas impuestas por la sentencia.
Cumplir con estos puntos no garantiza automáticamente la suspensión de la pena, pero es el punto de partida para que el juez lo valore.